Ecstatic dance es un espacio meditativo, de libertad y movimiento donde la música es el hilo conductor de la experiencia.

Al entrar se dejan fuera la palabra y los zapatos. El silencio nos permite conectarnos de forma más profunda a nuestro Ser, los pies desnudos nos enraizan a la Tierra.

En una ecstatic nos damos el permiso de bailar, sentarnos, de interactuar con otros o estar con uno mismo y nos entregamos al movimiento libre de nuestro cuerpo que danza sin ninguna técnica siguiendo sólo su ropio ritmo. Es un laboratorio para experimentar, afrontar miedos y bloqueos, soltar máscaras, permitirnos ser vulnerables, jugar y divertirnos.

Es un lugar libre de drogas y alcohol, la idea es relacionarse desde la autenticidad.

Se dejan fuera los móviles para vivir el momento presente sin interferencias.

La medicina de la danza ofrece la posibilidad de sentir las emociones de forma natural y regenerar nuestra energía, es una limpieza de cuerpo, mente y espíritu.

Como todo viaje, suele comenzar con un calentamiento antes de despegar,que puede ser una meditación y/o prácticas que activen el cuerpo y nos preparen para la sesión de baile y sehace también un cierre para integrar lo vivido.

Laura asiste por primera vez a una ecstatic dance en Madrid y queda absolutamente enamorada. Vuelve con el pensamiento de crear este espacio en su ciudad.

Al poco tiempo funda Ecstatic Dance Granada junto a Mónica Solís, con la intención de poder hacer llegar esta maravillosa experiencia a más gente.

Actualmente organiza y facilita en Granada de forma continuada y participa con su música en Ecstatic de otras ciudades de España.

Las Ecstatic se caracterizan por crear sensaciones de unidad, amor, conexión, disfrute y alegría entre los asistentes. Ayudan a despertar a nuevas dimensiones y espacios dentro de nosotros mismos. Los participantes refuerzan sus lazos como tribu y se van llenos y con una energía renovada que impregna sus vidas.